La Primera Conferencia Internacional para la Transición Más Allá de los Combustibles Fósiles, realizada en Santa Marta, Colombia, fue un espacio internacional de diálogo e incidencia sobre transición energética justa. En este escenario participó una delegación de 10 mujeres: 4 del equipo de Barranquilla+20 y 6 de la Red de Mujeres por la Justicia Climática, quienes llevaron experiencias, voces y propuestas construidas desde sus territorios, posicionando el cuidado como infraestructura climática y la necesidad de una transición energética basada en la justicia climática y el conocimiento comunitario.
Este espacio abrió una reflexión necesaria sobre el impacto de la violencia machista hacia las mujeres, las niñas, las comunidades locales y la naturaleza en el contexto de la crisis climática. La conversación cuestionó el rol histórico de los hombres en estructuras de poder —incluidas las multinacionales extractivas — y cómo ciertos modelos de masculinidad han estado desligados del cuidado ambiental. Desde el Sur Global, se propuso reconocer conductas nocivas y asumir la responsabilidad de transformar comportamientos para avanzar hacia relaciones más justas, empáticas y sostenibles.